Una situación de alto riesgo potencial encendió las alarmas en la ciudad de Borja, Departamento del Guairá, tras la denuncia sobre la presunta instalación de un artefacto tipo “mboka trampa” en el predio donde se encuentra el Salto Cristal, uno de los atractivos turísticos más importantes del centro del país.

La denuncia generó preocupación inmediata entre pobladores, trabajadores del turismo y visitantes, ya que el sitio es frecuentado de manera constante por familias, excursionistas, guías y turistas nacionales y extranjeros. La sola posibilidad de la presencia de un artefacto peligroso despertó temor por la integridad física de quienes transitan por el lugar.

Un conflicto privado que escala y genera alarma pública

El hecho se da en el marco de un conflicto de larga data entre el propietario del inmueble, Roberto Bravo, y miembros de la familia Ramírez Mora, quienes mantienen denuncias cruzadas y se acusan mutuamente de estar detrás de la presunta colocación del artefacto.

Desde el entorno de Bravo expresaron su preocupación, afirmando que la situación excede el conflicto personal y pone en riesgo directo a terceros que nada tienen que ver con la disputa.

“Esto no afecta solo a una persona, sino a turistas, trabajadores y familias que dependen del lugar”, señalaron, advirtiendo que la escalada del conflicto podría derivar en consecuencias graves si no se esclarece rápidamente.

Niegan responsabilidad y piden intervención urgente

Mediante un comunicado, el entorno del propietario negó categóricamente cualquier responsabilidad en la colocación del supuesto artefacto. Sostuvieron que, en presencia de asistentes fiscales, se constató que la instalación habría sido realizada por otras personas, presuntamente con la intención de desacreditar su imagen y generar alarma pública.

Asimismo, recalcaron que existe un único acceso habilitado por las autoridades competentes, y que el sitio opera de forma regular, manteniendo condiciones de seguridad para los visitantes. Sin embargo, reconocieron que la difusión del hecho, aun sin confirmación plena, impacta negativamente en la actividad turística.

Impacto social y económico en la comunidad

Desde el sector turístico local advirtieron que este tipo de situaciones afecta de manera directa a numerosas familias que dependen del flujo de visitantes. Guías, pequeños emprendedores, vendedores y prestadores de servicios ven comprometida su fuente de ingresos cuando se instala una sensación de inseguridad.

“El daño no es solo a una persona o a un emprendimiento, sino a toda la comunidad”, expresaron.

Pedido de esclarecimiento y garantías de seguridad

Ante la gravedad del caso, se solicitó la intervención inmediata de las autoridades competentes para investigar los hechos, determinar responsabilidades y brindar tranquilidad a la ciudadanía. El pedido apunta a que la investigación se realice con celeridad, objetividad y transparencia, evitando que un conflicto privado ponga en riesgo vidas humanas.

Un atractivo clave para el turismo de naturaleza

El Salto Cristal se consolidó en los últimos años como uno de los principales destinos de turismo de naturaleza del Guairá. Rodeado de serranías, vegetación nativa y aguas cristalinas, el lugar cumple un rol económico y social fundamental para Borja y comunidades cercanas.

Por ello, cualquier situación que afecte su seguridad no solo compromete la experiencia turística, sino también la imagen del destino y el sustento de muchas familias.

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