El presidente Santiago Peña anunció este miércoles la primera reducción de precios de los combustibles en lo que va del 2026, aplicada a todas las naftas y al diésel comercializados por Petróleos del Paraguay (Petropar). La rebaja es de 250 guaraníes por litro y rige desde hoy, 28 de enero, en todas las estaciones de la estatal.
Se trata de la decimotercera disminución de precios desde el inicio del actual gobierno, según destacaron desde el Poder Ejecutivo, que presentó la medida como parte de una política de monitoreo permanente del mercado internacional y de los costos operativos.
Una decisión ligada al seguimiento del mercado
Desde el Gobierno señalaron que la reducción es resultado de una evaluación técnica de la evolución de los precios internacionales del petróleo, los costos logísticos y la estructura financiera de Petropar. Aseguraron que la decisión permite trasladar un alivio al consumidor sin afectar la calidad de los combustibles ni la sostenibilidad de la empresa estatal.
La Vicepresidencia de la República confirmó, a través de un comunicado oficial, que la medida entra en vigencia de manera inmediata y alcanza a todos los tipos de combustibles comercializados por Petropar, lo que podría generar un efecto de arrastre en el mercado interno.
Impacto en el bolsillo y en la economía
La baja en los combustibles es un factor clave para la economía local, ya que incide directamente en el costo del transporte, la logística y los precios finales de bienes y servicios. Si bien la reducción es moderada, especialistas señalan que contribuye a contener presiones inflacionarias en un contexto regional marcado por la volatilidad de los precios energéticos.
Desde Petropar recordaron que, en diciembre pasado, ya se había anticipado que cualquier ajuste de precios estaría supeditado a la evolución responsable de los costos y a la situación del mercado internacional.
El anuncio, en medio de cuestionamientos a la conducción de Petropar
La reducción se da en un momento de fuerte exposición pública del presidente de Petropar, Eddie Jara, cuyas declaraciones juradas están siendo analizadas por la Contraloría General de la República.
De acuerdo con informes preliminares del ente contralor, se detectaron movimientos financieros llamativos, entre ellos pagos en efectivo de elevados montos, préstamos millonarios que no se condicen con los ingresos declarados y transferencias periódicas desde cuentas de la estatal. La Contraloría confirmó que Jara ya presentó sus descargos y que el análisis técnico se encuentra en curso, con un dictamen previsto para las próximas semanas.
Pese a las controversias, el presidente Peña mantiene su respaldo a la gestión del titular de Petropar, mientras avanza el examen de correspondencia patrimonial.

Una señal política y económica
Más allá de las polémicas, la nueva reducción de precios es presentada por el Ejecutivo como una señal de estabilidad macroeconómica y capacidad de gestión, en línea con la estrategia de utilizar a Petropar como herramienta para amortiguar impactos externos y ofrecer previsibilidad al consumidor.
El Gobierno no descarta nuevas revisiones de precios en los próximos meses, siempre supeditadas a la evolución del mercado internacional y a la situación financiera de la estatal.
