La inseguridad volvió a golpear al transporte público del área metropolitana, pero esta vez con un hecho tan extraño como preocupante: más de 20 buses fueron atacados con proyectiles en distintos puntos de Asunción y alrededores, dejando parabrisas rotos, unidades fuera de servicio y al menos un conductor herido por las astillas del vidrio.
La situación se registró en la noche del jueves 15 de enero, aunque los reportes indican que los incidentes habrían comenzado desde la tarde y se fueron replicando en diferentes corredores, hasta convertirse en un patrón que encendió la alarma dentro del sistema.
Desde el Viceministerio de Transporte (VMT) confirmaron que las primeras llamadas de emergencia empezaron a llegar aproximadamente a las 20:30, cuando varias empresas del sector avisaron sobre daños en sus unidades. Con el correr de las horas, el número de colectivos afectados creció rápidamente.
El director Metropolitano de Transporte, Rolando González, explicó que los ataques alcanzaron a ocho empresas, y que la cifra exacta todavía está en proceso de confirmación, ya que se seguían recibiendo reportes. En algunos casos incluso se habla de un número mayor, lo que alimenta la hipótesis de un hecho coordinado.
Corredores donde se concentraron los ataques
Los impactos fueron denunciados en zonas de circulación clave, especialmente sobre la avenida Eusebio Ayala, en tramos como el kilómetro 5, cercanías del Shopping Multiplaza y el área del Mercado 4, puntos de alto tránsito vehicular y flujo constante de pasajeros.
También se registraron ataques sobre otras arterias importantes como:
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República Argentina
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Madame Lynch
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Avenida San Martín
En uno de los episodios más delicados, alrededor de las 20:00, un colectivo eléctrico recibió un impacto en el parabrisas frontal, justo en el área que compromete la visión del chofer. Por razones de seguridad, la unidad tuvo que ser retirada de circulación de forma inmediata.
Empresas afectadas y daños que comprometen la seguridad
Las firmas que reportaron daños hasta el momento son:
Potî, Ñandutí, Bene, Magno, San Isidro, TTA, Aldana y Lince.
Potî, operadora de buses eléctricos, confirmó que dos unidades fueron alcanzadas. En ambos casos, el daño se dio en el parabrisas delantero y afectó directamente el campo visual del conductor, por lo que los vehículos quedaron automáticamente inhabilitados para seguir operando.
Otras empresas informaron impactos en el frente y en los laterales de los buses, lo que refuerza la idea de una modalidad repetida, con ataques dirigidos a zonas sensibles de las unidades.
Respecto al tipo de objetos utilizados, se manejan varias posibilidades: balines de goma, balines metálicos o incluso piedras, aunque todavía se aguarda el análisis técnico para determinar con exactitud qué tipo de proyectil causó los daños.
Sospechan de un auto negro: posible ataque planificado
Aunque por el momento no hay detenidos ni un autor identificado, varios choferes coincidieron en un dato llamativo: la aparición de un vehículo negro en distintos sectores donde se produjeron los ataques.
La hipótesis preliminar sugiere que los disparos podrían haberse realizado desde ese automóvil, lo que ya fue comunicado a la Policía Nacional para el seguimiento e investigación.
Desde el VMT informaron que, por ahora, se habla de la participación de “grupos de personas”, pero no descartan que detrás exista una organización o planificación, considerando que los ataques se dieron en varios puntos, con tiempos similares y un mismo tipo de daño.
Un chofer herido y medidas urgentes en horario nocturno
En medio de esta seguidilla, se reportó un caso de un conductor con corte leve en el mentón, provocado por fragmentos de vidrio tras el estallido del parabrisas. Si bien el incidente no pasó a mayores, el episodio elevó la preocupación: un ataque de este tipo no solo daña el vehículo, sino que pone en riesgo directo la vida del chofer y de los pasajeros.
Como medida inmediata, la Policía implementó acompañamiento motorizado para el servicio Búho, que opera durante la noche, buscando garantizar mayor seguridad en un horario donde los riesgos suelen aumentar.
¿Vandalismo o sabotaje? Una hipótesis que preocupa
Dentro del Viceministerio no descartan ninguna línea de investigación, incluida la posibilidad de sabotaje, una versión que se menciona como hipótesis debido a que las unidades atacadas tendrían en común pertenecer a empresas que forman parte del sistema bajo el control del VMT.
Sin embargo, desde el propio sector aclararon que, por el momento, no existen pruebas concluyentes que confirmen esa teoría y que la investigación recién empieza.
Mientras tanto, la consecuencia es concreta: varios buses quedaron fuera de servicio hasta ser reparados, en un sistema que ya venía operando con dificultades y que depende de cada unidad para sostener la frecuencia de circulación en horas pico.
Las autoridades aguardan que las imágenes de cámaras de los propios colectivos y del circuito cerrado de la ciudad permitan identificar a los responsables y esclarecer si se trató de un hecho aislado, una serie de ataques vandálicos o una acción intencional con motivaciones mayores.
