La alegría por la clasificación de Paraguay al Mundial 2026 no solo se vive en las tribunas. Detrás de cada futbolista hay una historia de amor, apoyo y compañerismo que también merece ser contada. Ellas son las esposas y novias que celebran con los albirrojos este regreso tan esperado a la cita mundialista.

Matías Galarza y Jessica Marecos

El joven mediocampista encontró en Jessica a su compañera incondicional. Siempre presente, lo acompaña con ternura en cada logro deportivo.

Diego Gómez y Geraldine Villagra

El joven talento de la Albirroja comparte su vida con Geraldine Villagra, quien lo alienta con entusiasmo dentro y fuera de la cancha.

Miguel Almirón y Alexia Notto

El 10 de la Selección vive una historia de amor junto a su esposa Alexia, con quien comparte la crianza del pequeño Francesco. Una familia que respira fútbol y cariño.

Ángel Romero y Gabriela Miskinich

El delantero cuenta con la compañía de Gabriela Miskinich, madre de sus hijos Ciro y Zadquiel, quien se ha convertido en su fan número uno.

Julio Enciso y Melissa Cardona

El delantero no solo brilla en la cancha: recientemente selló su amor al casarse con la colombiana Melissa Cardona, con quien comparte sus sueños.

Gustavo Gómez y Jazmín Torres

El capitán de la Albirroja tiene en Jazmín a su reina desde hace más de una década. Juntos criaron a Pía y Lucca, pilares de su felicidad.

Junior Fernández y Silvia Santander

El arquero, conocido cariñosamente como “Gatito”, comparte su vida con Silvia Santander, madre de sus hijas Rafaella y Sophie.

Alexis Duarte y Jazmín Alcaraz

El defensor vive una etapa plena junto a su esposa Jazmín, madre de su hijo Ángel Benjamín, su motivación más grande dentro y fuera de la cancha.

Así como los fanáticos paraguayos esperan con ansias el Mundial, las parejas de los jugadores también vibran con la ilusión de ver a la Albirroja competir en la máxima cita del fútbol mundial.

Las parejas de los albirrojos son más que simples acompañantes: son el motor que impulsa a los futbolistas a dar lo mejor de sí, recordando que detrás de cada gol y cada triunfo también late una historia de amor.

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