Arrojemos tomates a nuestros políticos, ¡no está prohibido!

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Arrojemos tomates a nuestros políticos, ¡no está prohibido!

El Diputado Luis A. Urbieta presentó un proyecto de ley en la cual busca modificar el artículo 234 del Código penal, concretamente, ampliando dicho pr

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El Diputado Luis A. Urbieta presentó un proyecto de ley en la cual busca modificar el artículo 234 del Código penal, concretamente, ampliando dicho precepto normativo en lo que respecta al delito de “Perturbación de la paz pública”. La polémica se centra por una expresión introducida –y hasta si se quiere insólita–, que dice: “arrojar huevos a bienes o personas”. Resulta más que obvio que esta propuesta legislativa parte de poner freno a los “escraches” contra políticos.

Proyecto de ley presentado por el Diputado Luis A. Urbieta.

La modificación consiste en agregar un numeral al artículo 234, que dice: “4. realizar actos vandálicos, la pena privativa de libertad podrá ser aumentada hasta diez años”. Luego define lo que significa “actos vandálicos”, a saber: “Entiéndase por actos vandálicos a cualquier conducta intencional destinada a destruir, alterar o profanar bienes que pertenecen a otras personas, o que dañaren la integridad física de las personas, incluyendo ventanas rotas, grafitis, daños a vehículos y edificios ya sean públicos o privados, arrojar huevos a bienes o personas, dañar bancos en plazas y espacios públicos, alterar o derribar señales de tránsito y patear o dañar bienes de terceros con sus manos y pies”.

Más allá de la intención política (además de tinte inconstitucional), el último párrafo padece de serios dilemas interpretativos, por citar algunos supuestos:

1) “o que dañaren la integridad física de las personas”, luego agrega varios supuestos de hecho entre coma. Visto así, no queda claro que el daño a la integridad física deba estar combinada con “ventanas rotas”, dado que a reglón seguido del primer enunciado expresa: “incluyendo…”.

2) “incluyendo ventanas rotas”, no queda claro si la ventana ya estaba rota antes de la conducta descripta por la norma o, por el contrario, primero debe existir una persona a quien se la agreda físicamente y luego se pase a romper ventanas. ¿Y si es una sola ventana?

3) “grafitis”, aquí no hay distinción alguna: incluye a murales públicos y privados; tampoco hay distinción alguna si el grafitis es o no con fines publicitarios. ¡Chau grafitis del ‘Che’ y ‘Bob Marley’!

4) “arrojar huevos a bienes o personas”, no solamente genera antinomia (contradicción) al definir en la primera parte de la norma hablando de daño, sino tampoco queda claro si el mero hecho de arrojar huevo esté destinado a la persona o bienes de persona a ser escrachada o, por el contrario, el huevo arrojado se dirige a otra persona o bienes de esa persona que no es objeto del escrache: ejemplo, A arroja huevo a B (escrachado), a causa de su mala puntería termina impactando contra C (compañero y amigo del fiestas, de fútbol, etc.), entonces C puede denunciar a A. De cualquier manera, cuiden y no echen los huevos que compran en el super mercado o almacén de la esquina; alguien los puede denunciar.

Por último, ¿y si en vez de huevos le lanzamos mango o cualquier otra fruta o verdura? ¡Está permitido! Arrojemos tomates a nuestros políticos, ¡no está prohibido!

5) “dañar bancos en plazas y espacios públicos”, nuevamente se genera la ambigüedad, pues no sabemos si se deben dañar al mismo tiempo los “’bancos en plazas” y “espacios públicos”. Me desconcierta qué quiere decir “espacios públicos”. ¿Se puede dañar el espacio público? En los “espacios públicos”, ¿debe haber o no bancos? ¿Y si se daña un solo banco? ¿Las plazas son ‘espacios públicos o privados’?

6) “alterar o derribar señales de tránsito y patear o dañar bienes de terceros con sus manos y pies”. Si prestan atención, la ambigüedad vuelve a estar presente, pues no sabemos si deben darse ambas condiciones. En el último enunciado, no está claro si la patada que genere daño es atípica, ya que distingue perfectamente “patear” (no incluye daño). A reglón seguido “o dañar […] con sus manos y pies”. Ejemplo, si se daña con la mano, es atípica (es decir, la conducta es permitida); para que la conducta sea castigada debe darse “dañar con pies y manos” (aparentemente al mismo tiempo). ¿Quiere decir que al momento de dañar debe existir pies y manos, lo cual excluye de este enunciado a las personas que le falta un pie o no tienen los dos pies empero va a la manifestación y daña con sus manos estando en silla de ruedas?

Correo: carcav32@gmail.com | Twitter: @3CAV | Facebook: Carlos Alberto Valdez | Instagram: carlos_alberto_valdez

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